Colombia, ante la apertura de un "nuevo" ciclo de guerra contra el pueblo


"El ejército empieza con la acción cívico militar y acaba con los bombardeos, empieza sacando muelas y acaba metiendo bala. Los campesinos ya saben que los militares llevan una mano adelante con el pan y otra atrás con el puñal. La "república independiente" de Colombia seguirá obedeciendo a los norteamericanos para que destruya a sangre y fuego las otras repúblicas de colombianos independientes." 

Camilo Torres Restrepo¹


A partir de la lectura marxista, la lucha de clases es un hecho objetivo que se desenvuelve en toda sociedad con clases sociales, enfrentando en todo momento a diversos niveles las dos clases antagónicas: explotadores y explotados. En Colombia este proceso histórico se ha dado de múltiples maneras, siendo recurrente y bien documentado el uso de la violencia militar por parte de la clase explotadora y sus diferentes sectores (oligarquía colombiana, burguesía industrial, burguesía financiera y terratenientes) en defensa de sus intereses mezquinos, a costa de condenar al sufrimiento a las grandes mayorías empobrecidas colombianas. No obstante, las condiciones en las que se desenvuelve la lucha de clases no son inmutables; cambian tanto objetiva como subjetivamente de manera dialéctica, complejizando la dinámica en los territorios y escalando varias veces en la historia colombiana al máximo estadio el cual es la guerra civil. Es así como las clases dominantes han empujado a las mayorías colombianas a vivir un conflicto político, social y armado cuyas raíces se remontan siglos y que aún persiste bajo formas degradadas como en el caso de la Orinoquía colombiana y en general a lo largo y ancho del país.

Desde los años 60's del siglo pasado, aparecen en el panorama nacional las "repúblicas independientes" luego del pacto oligarca entre las élites políticas liberales y conservadoras, la instauración de la dictadura de Rojas Pinilla, la amnistía a combatientes liberales de "La violencia"³ y la consolidación del Frente Nacional. El proceso de "pacificación" por amnistía fue acompañado de asesinatos sistemáticos de excombatientes liberales y por una arremetida y hostigamiento generalizado contra comunidades rurales organizadas a partir de la defensa de sus tierras. Es así como el hijo de Laureano Gómez acuña el término "repúblicas independientes" con el fin de exterminar no sólo ciertos grupos campesinos aún alzados en armas sino para retomar una ofensiva militar con más recursos -ahora con ayuda yankee- y a mayor escala contra las comunidades organizadas en general.

Miles de familias tienen que salir de sus tierras o son masacradas, es así como no solo aumenta rápidamente el número de habitantes de las grandes ciudades capitales y sus luchas urbanas por vivienda y trabajo, sino también aumenta el número de colonos que llegan a territorios nacionales y que van ampliando la frontera agrícola a punta de machete guerreándole al monte. Sin embargo, no son la primera oleada de colonos en llegar a los llanos orientales, ni mucho menos sus primeros habitantes. "Las guahibiadas, nombre que tomaron las faenas de genocidios masivos de indígenas, fueron la forma violenta que utilizaron los terratenientes para formar los primeros fundos o hatos ganaderos" ⁴. Es así como progresivamente se van configurando los hoy departamentos del Meta, Vichada, Casanare y Arauca que componen los llanos orientales colombianos, bajo cuyas dinámicas la contradicción principal expresada contrapone en un principio los intereses de los campesinos contra los terratenientes, posteriormente entrado un nuevo actor que complejizó las contradicciones: las petroleras transnacionales.

"Todo movimiento social y popular no es otra cosa sino la expresión de las contradicciones que chocan en un momento particular de la historia. Lo que hoy representa el MPMSPCOC⁵ es la síntesis de dos fuerzas históricas: por un lado, las contradicciones de la reproducción del capital en la región comprendida en los territorios de la altillanura y las planicies del centro oriente colombiano, de la cual se han planteado algunas líneas, y de otro lado, la subjetividad colectiva de quienes han habitado este territorio y se han dado a la tarea de defenderlo." ⁴ 

Es en este contexto que emerge el MPMSPCOC en 1972, al calor de múltiples paros y movilizaciones sociales no sólo de campesinos sino ahora también de indígenas y trabajadores organizados, en búsqueda de mejorar las condiciones de las comunidades araucanas ante la incapacidad del capitalismo colombiano de brindar buen vivir en los territorios. Con exigencias claras como: "la construcción de escuelas; el envío de profesores preparados desde el interior del país; la construcción de hospitales y centros de salud, así como personal médico y auxiliar; la construcción de vías para el transporte de la producción agrícola; el acceso a créditos para esa producción y la apertura de oficinas del Instituto Colombiano para la Reforma Agraria."⁴ Luchas que se han mantenido con el tiempo y que han acumulado importantes victorias para el pueblo llanero como vías construidas, puestos de salud, servicios públicos comunitarios, centros educativos, cooperativas, centros de abastecimiento y sobre todo una organización popular sólida para seguir arrancando nuevas victorias. 

Otro elemento por considerar es que el momento insurreccional a lo largo del territorio nacional no fue ajeno a la región y a finales de la década de los 70´s comenzaron a hacer presencia en el departamento de Arauca las insurgencias tanto del ELN como de las FARC-EP principalmente, actores político-militares colombianos desde 1964. Actores que, aunque ambos insurgentes, con múltiples diferencias tanto político-ideológicas como organizativas e históricas. Diferencias que en el periodo 2006-2010 se agudizaron en una guerra entre ambas guerrillas en la región. Situación que se presentó luego de la incursión paramilitar del Bloque Centauros y el Bloque Vencedores de Arauca de las AUC al departamento en el periodo del 2000-2005. ⁶

Algunos "analistas" ven las confrontaciones desde inicios de 2022 en Arauca como una continuación de las de 2006, otros más, inflados por los medios masivos de la burguesía criolla y extranjera lo expresan como otra guerra más entre grupos armados por rentas ilegales, tesis que descansa en una amplia estrategia mediática gubernamental. Matriz mediática bajo la cual no existen en el país guerrillas, organizaciones paramilitares, ni estructuras que en su momento llamaron BACRIM (bandas criminales) sino que ahora solo hay Grupos Armados Organizados (GAO) y otros residuales (GAOr) los cuales básicamente serían todos organizaciones criminales sin ningún interés político sino simples empresas del crimen principalmente asociadas al narcotráfico. No podría ser una caricaturización más mediocre cuando se contrastan las cifras de cultivos en el país con las cifras de Arauca (ver figura 2), donde por iniciativa propia del campesinado se arrancaron los cultivos de coca y se propende por cultivos que aseguren la soberanía alimentaria como el plátano.

Sin embargo, la lectura que proponemos va más allá, en el marco de comprenderlas desde el proceso de mutación de la guerra en Colombia. Respecto a lo cual ya se mencionaban algunos elementos generales en la revista Proletaria #2 de 2021: "En síntesis, la forma dominante de la guerra en Colombia hasta la desmovilización de las FARC se entendía bajo la forma Estado-capitalista-guerrillas, es decir el contenido político atravesaba o era ineludible en las explicaciones. En contraposición, ahora se tiende a interpretar la guerra bajo la forma de guerra territorial entre "bandas". Este cambio en la interpretación hace parte de las políticas que le imprimió el Gobierno Nacional a su estrategia de guerra. Qué tanto del cambio se corresponde a las transformaciones de actores, móviles y desarrollos, y qué tanto al nuevo discurso "antisubversivo", deberá ser objeto de un análisis adecuado del tema. Lo importante aquí, es que es evidente una mayor intensidad en la guerra contra la población civil, y en especial su peso sobre los movimientos sociales y la izquierda organizada."

En el caso de la región, es importante plantear los actores armados involucrados, donde se tiene actualmente presencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN), disidencias de las FARC-EP tanto Segunda Marquetalia como las de Gentil Duarte; otros actores con menor incidencia como bandas criminales venezolanas y recientemente panfletos y grafitis de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC)⁹; y no menos importante para el análisis: una amplia presencia del Ejército oficial y la fuerza pública en general como un agente armado que se disputa el territorio como lo mencionaba en 2004 un informe de Amnistía Internacional¹⁰. Curioso cuadro que Arauca es uno de los departamentos más militarizados, lo cual contrasta con el gran número de violaciones al DIH y a los DDHH que han ocurrido en el departamento, siendo un hecho de los más recientes el atentado con carrobomba perpetrado por las disidencias de las FARC de Gentil Duarte contra el edificio de las organizaciones sociales donde se encontraban reunidos más de 50 líderes y lideresas de la región¹¹.

Lejos de acabar el conflicto armado de más de 50 años, los acuerdos de la Habana entre las FARC-EP y el Gobierno "Nacional" combinados a otras estrategias de los actores militares y políticos, han venido reconfigurando el escenario de guerra en el país, anclado claro a una política de profundización del modelo capitalista dependiente, basado en las rentas minero-energéticas y la proletarización del campesinado. Como decía Lenin: "Desde el punto de vista teórico sería totalmente erróneo olvidar que toda guerra no es más que la continuación de la política por otros medios" ¹². Es así como las áreas más afectadas por la guerra corresponden a zonas de alto interés estratégico para el capital, como lo son: el Magdalena medio con megaproyectos agropecuarios y mineros, los llanos orientales con exploración y extracción -convencional y no convencional- petrolera y megaproyectos agropecuarios, los santanderes con megaproyectos minero-energéticos y cultivos de palma africana, como también el Cauca y Chocó con megaproyectos agroforestales, mineros y portuarios (Puerto de Buenaventura y Puerto de Tribugá). Sumado a esto, se debe tener en cuenta el marcado interés geopolítico en regiones de frontera como lo son principalmente zonas como Norte de Santander y el Sarare en frontera con Venezuela (donde hay un marcado interés imperialista gringo), y Nariño en frontera con Ecuador.

Es en este marco de disputa del territorio para la expansión del capital que los actores se van transformando, no es nuevo que grupos que se dicen "rebeldes, insurgentes y revolucionarios" terminen de fichas de la burguesía nacional y extranjera en la guerra contra el pueblo colombiano, fue el caso de muchas guerrillas liberales de "La Violencia" donde comandantes y combatientes amnistiados terminaron de integrantes del DAS rural¹³ ¹⁴, o el caso del EPL donde muchos comandantes y combatientes en su momento de esta guerrilla luego de la desmovilización engrosaron las estructuras paramilitares que incluso hoy en día persisten en regiones históricas del EPL como el Urabá antioqueño.

Así mismo, tampoco es nuevo que la guerra se agudice en los territorios por intereses de los grandes capitales, como lo explica Gearóid Ó Loingsigh, las incursiones paramilitares van estrechamente ligadas a los "planes de desarrollo". Como en el caso del Catatumbo con los planes de la Ruta del Sol, minas a cielo abierto en La Gabarra y latifundios de palma africana, y como en el caso del oro en el sur de Bolívar: "cuando los paramilitares entraron a esa zona el gobierno de Samper estaba redactando un nuevo código minero -(....) que después termina Pastrana- y ese código lo redactó con una mujer que luego pasó a formar parte de la junta directiva de Anglo Gold Ashanti en el 2003, y en ese momento las multinacionales no estaban pensando en otras partes del país para buscar oro. Estaban pensando casi exclusivamente en el sur de Bolívar, y los paramilitares fueron muy abiertos en decir que venían por las minas" ¹⁵.

De esta manera las empresas multinacionales no son unos espectadores pasivos como lo expresa la matriz mediática, sino que son actores en el marco del conflicto político, social y armado como lo expresa Amnistía Internacional, donde se constata el apoyo económico, militar y logístico de gobiernos de otros países y de empresas extranjeras con intereses particulares en los territorios a grupos armados que los favorezcan.⁸ "(...) Pero para la prensa hay una disputa entre grupos ilegales por negocios ilícitos... Varias de las operaciones de los paramilitares siguen por las minas concretamente, varios de los dirigentes asesinados eran dirigentes mineros intentando legalizar las minas de las comunidades... Los paramilitares querían tomar el control de la región, pero no porque los paramilitares iban a hacerse del control de las minas, o sea esa disputa por un negocio lícito o ilícito no era el asunto. Los paramilitares no redactaron el código minero, los paramilitares no estaban dando las licencias para que las multinacionales llegaran, simplemente eran un arma de las multinacionales y el Estado para entrar a la región" ¹⁵. 

Por último, es importante ver la dinámica de las guerras civiles colombianas a la luz de un panorama histórico, donde se puede observar una tendencia desde la configuración de Colombia como "república" a tener guerras periódicas de severidades oscilantes. Esta tendencia se ve claramente con sus picos como la guerra de los Supremos, la guerra de 1876-1877 y la guerra de los Mil Días. Luego de cada pico ocurriendo guerras de severidades decadentes para luego agudizarse en un "nuevo" conflicto de mayor magnitud. Pudiéndose interpretar la guerra en Colombia no como diferentes y raros eventos aislados sino como un proceso histórico cuya tendencia se asimila a una pelota que rebota cada vez más alto. Aunque ahora según la figura 3 nos encontremos en un periodo de descenso de la violencia, como podemos evidenciar a lo largo de este texto las condiciones estructurales que originan el conflicto político, social y armado están lejos de solucionarse, y al contrario se están gestando las condiciones cual caldo de cultivo para la agudización de la lucha de clases impulsada por las élites dominantes desde todas las formas a su alcance, sea militar o judicial como es el caso de los montajes y falsos positivos judiciales contra líderes y lideresas sociales.

En conclusión, a pesar del aparente espíritu de construcción de "paz" por parte de las élites dominantes y de amplios sectores políticos, este se queda vacío cuando no se solucionan las problemáticas estructurales para el buen vivir de las mayorías empobrecidas colombianas, sino que al contrario se sigue impulsando la agenda en beneficio de los grandes capitales y profundizando la guerra no solo contra los grupos subversivos, sino contra el pueblo colombiano en general, siendo a 2021 ya más de 1286 líderes y lideresas sociales asesinados desde la firma del acuerdo de "paz"¹⁵¹⁶. Lo cual va de la mano de la doctrina contrainsurgente y del enemigo interno emanada de los Estados Unidos, donde no solo se busca exterminar a las organizaciones alzadas en armas, sino que se ve como enemigo a todo aquel que plantee proyectos alternativos a los intereses de los grandes capitalistas. La degradación del conflicto armado es evidente, se afianzan las alianzas entre los grandes capitales, el gobierno nacional, militares, paramilitares, bandas criminales y algunas organizaciones "insurgentes" contra el pueblo que defiende sus territorios. Contra las arremetidas militares, judiciales y legislativas como por ejemplo la Resolución 110¹⁷, la Ley Zidres y la implementación de las Zonas Futuro, que mediante el despojo buscan imponer megaproyectos que benefician a unos pocos¹⁸, solo un pueblo organizado ampliamente, pero unificado bajo propuestas programáticas que busquen cortar de raíz el modelo capitalista dependiente colombiano, será capaz de afrontar las disputas que se vienen por una Vida Digna para la clase proletaria en Colombia.


¡Por una Colombia Libre y Soberana! 

¡Unidad y Lucha! 



Referencias 

¹ Mensaje a los campesinos (Camilo Torres, 1965). https://www.camilovive.org/index.php/articulos/mensajes/46-mensaje-a-los-campesinos 

² Una comparación cuantitativa de las guerras civiles colombianas, 1830-2010. https://www.scielo.org.co/pdf/anpol/v24n72/v24n72a01.pdf 

³ Guerra civil entre proletarios liberales y conservadores engañados por intereses de la oligarquía entre 1948 y 1957. 

⁴ Desarrollo del movimiento político y social en el centro oriente de Colombia. Proletaria, revista de debate y formación. (Praxis-Centro de Pensamiento y Teoría Crítica, 2022). #4. pp. 10-13. https://docs.google.com/gview?url=https://trochandosinfronteras.info//wp-content/uploads/proletaria4- 1.pdf&embedded=true 

⁵ Movimiento Político de Masas Social y Popular del Centro Oriente de Colombia. 

⁶ Dinámicas Del Conflicto Armado En Arauca Y Su Impacto Humanitario - Boletín # 73. Fundación Ideas para la paz. https://cdn.ideaspaz.org/media/website/document/53e2ac3725816.pdf 

⁷ Acerca de la tesis de la disputa entre mafias. Proletaria, revista de debate y formación. (Praxis-Centro de Pensamiento y Teoría Crítica, 2022). #4. pp. 7-9. https://docs.google.com/gview?url=https://trochandosinfronteras.info//wp-content/uploads/proletaria4- 1.pdf&embedded=true 

⁸ Colombia 2019-2021, análisis de coyuntura. Proletaria, revista de debate y formación. (Praxis-Centro de Pensamiento y Teoría Crítica, 2021). #2. p. 5. https://docs.google.com/gview?url=https://trochandosinfronteras.info//wp-content/uploads/Ana%CC%81lisisde-Coyuntura.pdf&embedded=true 

⁹ Arauca, militarizarización, inseguridad y robos. Trochando Sin Fronteras. 2022. https://trochandosinfronteras.info/arauca-inseguridad-robos-y-mas-militarizacion/ 

¹⁰ Colombia Un laboratorio de guerra: Represión y violencia en Arauca. Amnistía Internacional. 2004. https://www.amnesty.org/es/documents/amr23/004/2004/es/ 

¹¹ Atentar contra la historia de lucha, el edificio Hector Alirio Martínez. 2022. Trochando Sin Fronteras. https://trochandosinfronteras.info/atentar-contra-la-historia-de-lucha-el-edificio-hector-alirio-martinez/ 

¹² El programa militar de la revolución proletaria. 1916. V.I. Lenin. https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/1916mil.htm 

¹³ https://www.facebook.com/Entereseya/posts/303207988363594 

¹⁴ https://www.facebook.com/Entereseya/posts/296630562354670 

¹⁵ Foro: Arauca es Colombia. 2022. https://www.facebook.com/Trochandosf/videos/640374647287882 

¹⁶ Cifras de la violencia en las regiones. Indepaz. 2021. https://indepaz.org.co/cifras-de-la-violencia-en-lasregiones-2021/ 

¹⁷ Resolución 110: Sustracción de áreas de reservas forestales para la explotación minero-energética. 2022. https://trochandosinfronteras.info/expoliacion-en-los-territorios/ 

¹⁸ Contexto geopolítico, capitales y actores. Proletaria, revista de debate y formación. (Praxis-Centro de Pensamiento y Teoría Crítica, 2022). #4. pp. 3-6. https://docs.google.com/gview?url=https://trochandosinfronteras.info//wp-content/uploads/proletaria4- 1.pdf&embedded=true

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