La confrontación entre las grandes potencias representadas en Estados Unidos, la OTAN y Rusia junto a China quienes se han enfrentado de manera bélica en distintas partes del mundo con ejércitos propios y prestados también han realizado una guerra ideológica, en la cual las empresas dedicadas a masificar la información disputan el sentido común de las mayorías, presentando propaganda sesgada e ideologizada que genera confusión. En medio de este panorama desde el portal Pandora Leyendo la Realidad, nos preguntamos ¿a quién beneficia las confrontaciones entre las potencias? y nos propusimos realizar una análisis amplio y crítico sobre la actual coyuntura de la guerra Ruso-Ucraniana, la cual es una manifestación de la crisis capitalista y la disputa interimperialista. 

Para comprender la coyuntura es indispensable entender la naturaleza de la crisis, que en la actualidad tiene un inmenso problema con el aumento de la población sobrante, a pesar que las economías se hayan recuperado un poco, estas tendencias son menores a las del 2019. En palabras de Michael Roberts: En primer lugar, había habido una 'cicatrización' significativa del daño producido en las principales economías por la pandemia de COVID, pero la afectación en el empleo, la inversión y la productividad de trabajo nunca podrá recuperar niveles anteriores. Esto se manifestó en un enorme aumento de la deuda, tanto del sector público como del privado, que pesa sobre las principales economías como el daño permanente del 'COVID prolongado' en millones de personas. Uno de los actores más importantes en el tablero de la geopolítica mundial es China, quien desarrolló un modelo económico que dio un paso atrás hacia el capitalismo, en el cual se encuentra en una de las contradicciones principales del sostenimiento de este modelo entre la ley del valor y la satisfacción de las necesidades básicas sociales.

Para comprender este conflicto debemos realizar un análisis respecto a la ley tendencial de la caída de la tasa de ganancia, puesto que para mantener esta economía en crecimiento se amplía la productividad del trabajo y con ello la rentabilidad empieza a disminuir, puesto que al disminuir la cantidad de tiempo necesaria para producir las mercancías disminuye su valor de cambio con lo que se ve negativamente afectada la rentabilidad. 

Confrontación interimperialista 

Además de las contradicciones internas, China debe disputarse en el tablero mundial el control de las rutas y recursos que le aseguren su éxito como potencia e imponiéndose sobre sus adversarios como buen capitalista, por lo que la retirada de Estados Unidos de Afganistán es una más de la lista de fracasos del accionar militar de Estados Unidos, en el contrapunteo con China, quien mantiene su presencia en este país e incluso tiene las capacidades para financiar a los Talibanes en el poder. A pesar de sus derrotas, los Estados abren varios frentes de batalla en alianza con miembros de la OTAN intentando mantener su hegemonía a partir del control territorial, mediante el posicionamiento estratégico de su infraestructura militar en el continente africano, denominado African Lion. 

Esto, con el fin de competir contra las potencias en ascenso, principalmente China y en un segundo plano Rusia, por el control de recursos y mercados. Cabe destacar, que en ese camino por hacerse al control estratégico de esta parte del mundo, Estado Unidos ha promocionado y se ha aprovechado de la debilidad y la desestabilización de las naciones, con el fin de imponer sus objetivos económicos; dejando en el continente africano una desastrosa secuela de conflictos sociales y más de 21 conflictos armados, de los cuales también ha salido beneficiado el mercado de armas norteamericano. Esta disputa ha llegado a las puertas de Rusia desde el 2014, año en el que la OTAN impulsa un escenario de guerra irregular en Ucrania, el cual desencadenaría la invasión de Rusia a Ucrania: "tan ilegítimo e imperialista es lo que en estos días decidió hacer Rusia en el Donbás como lo es la intervención de la OTAN en Ucrania para preparar a la población para un escenario de guerra que no estaba en el horizonte de la política exterior rusa con anterioridad. El imperialismo es imperialismo con independencia de si la potencia que lo practica es Estados Unidos, Francia, China o Rusia."

En medio de las confrontaciones entre los bloques imperialistas quedan las y los trabajadores, quienes son los que sufren las consecuencias directas de las disputa interimperial, quedándose a combatir en el campo de batalla, quedan en medio de los combates o se desplazan huyendo de estos, pero son quienes a pesar de la victoria del uno o del otro no verán mejorar sus condiciones de vida ni superadas sus condiciones de explotación. Por lo anterior, esta editorial no es una simple contextualización de confrontación inter imperialista actual, también es un llamado para alzar nuestras voces para denunciar cualquier acto que atente contra la soberanía de los pueblos y rechazar las guerras inter imperialistas que dejan a las clases populares en medio de la confrontación por intereses ajenos a los propios.

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